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DIARIO DEPORTIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

1ª Div. Aut. Alevín > Grupo 3

Entrevista a Elías García Ros, nuevo coordinador de la etapa de Iniciación de la E.D. Moratalaz

Autor:
28-09-2014
Fotos: Alejandro Posilio (ED Moratalaz)
 
“Es muy satisfactorio ver que los pequeños se lo pasan en grande”

Este licenciado en INEF y Fisioterapia, que aceptó el cargo solo con la condición de que pudiera seguir entrenando, porque es lo que más le gusta, asegura que su nueva responsabilidad le enriquecerá mucho como persona y como trabajador.

 

Entrevista /// Alejandro Posilio (ED Moratalaz)

Es el nuevo coordinador de la etapa de Iniciación de la ED Moratalaz, que incluye a los equipos de chupetines, prebenjamines, benjamines y alevines, en sustitución de Álvaro Villalba. Se muestra muy ilusionado con esta nueva responsabilidad que ha adquirido en la Escuela y espera poder compatibilizarlo sin problemas con entrenar al Juvenil D y formar parte del equipo técnico del Juvenil A. Este joven mallorquín de 23 años no pierde el tiempo, pues acaba de finalizar el doble grado de INEF y Fisioterapia en la Universidad Alfonso X el Sabio. También se ha sacado el título de entrenador del nivel II y ya está pensando en obtener el del nivel III.  Se ha dejado aconsejar por su antecesor en el cargo y espera estar muchos años en su nuevo puesto.

 

¿Cuándo supiste que ibas a ser coordinador de la etapa de Iniciación?

Al final de la temporada pasada, en el Urbis. Guti me dijo que había hablado con Villalba, el anterior coordinador, y que le había comentado que lo quería dejar por cuestiones personales. Me dijo que la coordinación se quedaba libre y que los responsables del club habían pensado que yo podía ser la persona adecuada para sustituirlo. Fue una sorpresa, y a la vez una satisfacción, porque con esta oferta me demostraron que confiaban en mí. Aun así, le respondí que me lo quería pensar para valorar ciertos aspectos.

 

¿Te comentaron por qué habías sido elegido?

No me comentaron las razones, pero me imagino que será que me ven como una persona comprometida que quiere hacer las cosas bien y con ganas de mejorar. Me imagino que va por ahí.

 

¿Qué pensaste cuando te lo ofrecieron?

Le di muchas vueltas, en el sentido de ver si era lo que me gustaba hacer. La coordinación es algo que nunca había hecho en una escuela de fútbol. Me lo pensé porque por lo que yo siento pasión y siempre me ha llamado la atención es entrenar. Mi respuesta fue que si cogía la coordinación, quería seguir entrenando, porque es lo que me gusta. Pedí que me permitieran compaginarlo con entrenar, porque el nuevo puesto me hacía ilusión, porque es una experiencia nueva que te puede enriquecer mucho como persona y como trabajador. Poder compaginar la coordinación con lo que más me gusta es fantástico.

Elías saludando a uno de los pequeños antes del entrenamiento

 

¿Hablaste con Villalba para que te aconsejara?

Villalba  y yo nos llevamos muy bien y le estoy muy agradecido, porque seguro que el también influyó en la decisión de elegirme. Cuando ya sabía que iba a aceptar, me explicó la rutina del trabajo, qué hacer y cuándo. También me recomendó cómo gestionar algunas cosas. Siempre me dio buenas palabras y me tranquilizó. También se ofreció a ayudarme si necesitaba algo o tenía algún problema. Me dijo que para cualquier cosa que necesitara, él iba a estar ahí. Con lo cual, solo tengo palabras de agradecimiento para Villalba.

 

¿Dime dos consejos que te dio Villalba?

 

El primero fue que tuviera paciencia con los padres que no viene con buenos modales. Soy muy tranquilo y creo que lo puedo manejar bien. Y el otro, que me fije en los entrenamientos que no se hacen las cosas bien y les dé mi opinión a los entrenadores, que no me calle.

 

¿Qué experiencia tenías de entrenar con los chavales pequeños?

Poca. Nada más llegar a la Escuela llevé un alevín de primer año de fútbol 7. Dentro de la Escuela es la única experiencia que he tenido con chicos pequeños. Ahora bien, soy muy muy muy niñero. Los adoro.

 

Llevas más de un mes en el cargo. ¿Qué tal la experiencia?

Muy buena. Todo son palabras buenas. Siempre hay cosas que mejorar. Al principio era un poco agobiante, porque todo me pillaba de nuevo y siempre los inicios de temporada son más complicados por todo lo que hay que hacer, como la formación de plantillas, las inscripciones, los horarios, las presentaciones. Todo eso lleva mucho trabajo. Ya tengo ganas de coger la rutina y de que todo vaya bien. Pero estoy muy contento.

Siempre atento a lo que sucede en el campo

 

¿Qué has hecho hasta ahora?

Más que nada, responder a los padres que me enviaban emails para apuntar a sus hijos a la Escuela en la etapa que coordino. Les explicaba cómo tenían que hacer la inscripción, que documentación tenían que presentar, y esas cosas. Luego, he tenido que encarrilar el trabajo que inició Villalba, como por ejemplo, que los prebejamines, como vienen de los chupetines, hay que repartirlos por los distintos equipos. He acabado de pulir esos equipos. También hay que estar pendiente de que los entrenadores hagan sus labores, de rellenar los datos del programa informático, de que los entrenamientos sean dinámicos y divertidos, de que los chicos no estén inactivos y de que quieran volver al día siguiente.

 

¿Hasta el momento, qué es lo que más te ha sorprendido?

La capacidad que tienen los entrenadores que gestiono para hacer que los chicos se diviertan. Yo, como nuevo, no era tan consciente de las muchas cosas que se pueden hacer para que los chicos se lo pasen bien. A veces, ves a equipos de otros clubes que tienen a los niños mucho tiempo sin balón o que les obligan a hacer cosas sin sentido… Tenemos mucha suerte de tener tan buenos profesionales, tanto en equipos inferiores como en los superiores. Aquí lo que se quiere es que los niños jueguen con el balón, que es lo más importante de este deporte, y que se diviertan, para que quieran venir al día siguiente.

 

¿Hay algo que no te haya gustado y quieras cambiarlo?

No está en nuestras manos, pero lo de los campos, que estén en buen estado, que las porterías estén bien, que haya espacio y tiempo suficiente. Todo eso se podría mejorar si pudiéramos gestionarlo nosotros

 

¿Qué planes tienes?

Estamos pensando en dar una vuelta de tuerca a los chupetines. El año pasado rotaban cada dos semana o así el entrenador, y este año nos estamos plateando colocarlos por nivel o edad, que no haya un chico de cuatro años con otro de seis. Si esto sucede, cuesta más la relación. Vamos a intentar hacer equipos más homogéneos, ya sea en edad o en nivel. Los chupetines no tienen el condicionante del rendimiento, pues no tienen competición oficial. Lo que queremos es que se diviertan y jueguen. Con los alevines hemos tenido algún problemilla, porque que no teníamos tantos jugadores como la temporada pasada y hemos tenido que suprimir un equipo, el Alevín F, y formar el D con jugadores de primer y segundo año.

 

¿Sigues prefiriendo entrena a los mayores?

Sí, sigo con esa idea. Puedes poner más en práctica con los mayores los conocimientos que tienes. Ahora bien, si tuviera que entrenar a los chupetines, disfrutaría como el que más, porque me encantan. Como rendimiento, prefiero los mayores, pero no diría nunca que no a entrenar a los chupetines.

 

¿Se puede compatibilizar sin problemas ser entrenador y coordinador?

Sí, además, tenemos muy buenos jefes que te adecúan los horarios a tus necesidades. Esta temporada llevo el Juvenil D. Y como entreno a primera hora, me da tiempo a venir al Lili rapidito. Pero, además, estoy en el cuerpo técnico del Juvenil A, y es lo que peor llevo, porque me tengo que perder algún entrenamiento, porque coinciden. Pero se puede llevar todo bien.

De vez en cuando tiene que atar algún cordón suelto

 

¿Qué gratificación tiene entrenar a niños pequeños?

Lo más satisfactorio es que ves que se lo pasan en grande. Meten un gol y se van todos a abrazarse como si hubieran ganado la Champions. Además, vienen a saludarte siempre con una sonrisa en la cara. Eso es maravilloso. Además, estoy seguro de que al final de la temporada, la mejoría que se verá en estos chicos será fabulosa en los controles, los pases, los tiros. Y eso pasa porque nosotros se lo hemos enseñado. Todo esto es gratificante.

 

¿Se puede medir esa mejoría a edades tan pequeñas?

Estoy seguro de que sí. Al final de la temporada, la mejoría se debe notar mucho en los aspectos que he comentado antes.

 

¿Pero no hay que dedicarle más esfuerzo a que te atiendan que a enseñarles?

Sí,  por supuesto. El primer día se presentaron todos los chicos juntos y solo para organizarlos y pasar lista fue tremendo. Fue un poco de caos, pero al final salimos adelante.

 

¿Qué tiene que saber hacer un niño cuando finaliza la etapa de Iniciación?

Tenemos marcados unos objetivos en los conceptos que se les enseñan y los tienen que aprender. Pero creo que lo más importante que tienen que sacar de esta etapa es que se convenzan de que este deporte es el que realmente les gusta. Que vienen a entrenar porque es lo que realmente les gusta a ellos y no a sus padres. En esta Escuela tenemos unas normas y un estilo de juego que tenemos que cumplir.

 

¿Qué conceptos deben haber aprendido los jugadores cuando terminan esta etapa?

Conceptos del tipo de mantener la posesión del balón, tocar y posicionarse, amplitud, comunicarse con el compañero, tapar líneas de pase, si el balón se pierde cerca, hacer presión, y si se pierde lejos, replegarse. Me gustaría destacar que es muy importante que aprendan la comunicación tanto ofensiva como defensiva.

 

¿Qué tal la relación con los padres?

La verdad es que en el poco tiempo que llevo he hablado con muchos, más de los que imaginaba. Pero con la gran mayoría, muy bien. Siempre hay alguno que está descontento porque hemos bajado a su hijo o porque le hemos cambiado de grupo. Pero siempre les explicamos que nuestro único criterio a la hora de formar los equipos es el nivel. Siempre intentamos que el grupo sea homogéneo. Siempre les explico que es peor para un chico que no tiene nivel ponerlo en un equipo con mejor nivel. Al final, los niños le pasan menos el balón al que tiene menos nivel. Los chicos mejoran más si están en un grupo homogéneo. También algunos padres han tenido problemas con los horarios, porque llevan a los chicos a otras actividades. Y en estos casos siempre buscamos una solución, cambiándolo de equipo o de horario.

 

¿Les convences con lo que les cuentas?

A algunos no. Tienen su opinión y su forma de ver la cosa y no ceden. En estos casos, también hay que respetarlos. Nosotros damos las directrices de la Escuela, explicamos cómo funcionamos y, si no están de acuerdo, hay algunos que se llevan al niño y otros que lo acatan. También hay muchos que te agradecen las soluciones que buscamos para que se acoplen.

Las explicaciones a los padres también es tarea suya

 

¿Tienes claro que las principales quejas siempre son sobre el tiempo de juego de sus hijos en los partidos?

En todas las edades hay este problema, pero en la etapa de Iniciación es en la que menos se da, porque todos tienen que jugar casi lo mimo. Esto se cumple a rajatabla.

 

¿Influye la filosofía de la Escuela de jugar al toque en la forma de entrenar en los equipos de esta etapa?

Sí se nota. Hay equipos de otros clubes que lo que hacen es dejar a un delantero adelante y darle los balones. Nosotros seguimos intentando que el portero saque en corto a un compañero y éste se lo pase a otro, porque, además, en estas edades no llegan lejos. Y así les facilitamos el juego. Es necesario enseñarles este tipo de juego, pues les hace más inteligentes. Con este estilo tocan mucho el balón, que es lo que importa. En los partidos en que nuestro equipo es muy superior al rival, al descanso ponemos una norma, que es que la tienen que tocar todos los jugadores del equipo antes de meter gol. Todo esto viene muy bien, sirve de mucho e inculcas un poco más el estilo de juego.

 

Esta temporada hay una importante novedad con los equipos de esta etapa y es que van a tener una sesión semanal de 20 minutos de trabajo de coordinación. ¿Qué va a suponer esto?

Así es. Este trabajo lo van a llevar a cabo Juanjo Martínez y Tores. Empiezan a trabajar en octubre. Normalmente lo realizarán después del entrenamiento y los tiempos de este trabajo están muy bien marcados, pues no llevará más de 20 minutos, para que los padres sepan cuándo tienen que venir a buscar a sus hijos. Les va a venir muy bien a los niños, particularmente a algunos que tienen problemas con esta faceta.  Juanjo es un gran profesional y seguro que todo va a salir muy bien.

 

¿Hasta cuándo te gustaría ocupar este cargo?

Con el permiso de los jefes, hasta que ellos valoren que puedo estar. Si en algún momento dejan de confiar en mí, seguro que me lo dirán, y a otro sitio. Pero me gustaría acabar contento. Si creo que no soy capaz de llevar esto adelante, seré el primero en dejarlo. Pero confío en que todo va a salir bien, para lo que voy a trabajar mucho.

 

¿Por qué no estar muchos años en este puesto, como llevan Nauzet o Dardo?

Son grandes compañeros, de los que he aprendido mucho. Tengo muy buena relación con los otros dos coordinadores y me llevo muy bien con ellos.

 

¿Qué tiene que suceder para que al final estés contento con lo que has hecho en este puesto?

El éxito radica en que tengas contentos a los responsables de la Escuela y a los padres y chicos. Que la Escuela vea que has hecho un buen trabajo y te has equivocado poco. Hay que estar pendientes de lo que necesitan los chicos y los padres. Si todo esto se cumple, me daré por contento.

 

¿Quieres añadir algo más?

Sí, quiero darle las gracias a todos aquellos que han hecho posible que yo ocupe este puesto. Y en particular a Dani Aparicio, que se ha ofrecido voluntario a echarme una mano y sustituirme las horas que yo no pueda estar en el Lili porque me coincida con mi labor en el Juvenil A. Le estoy muy agradecido.

Ajax Spinner