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DIARIO DEPORTIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

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26ª Jornada - Crónicas: Rayo Ciudad Alcobendas 0 - 0 AD Colmenar Viejo (Temporada 2016/17)

Autor:
03-04-2017
Fotos: Julio Garvía

 

Empate en gananciales entre Rayo Ciudad Alcobendas y Colmenar Viejo

 

Crónica /// AD Colmenar Viejo -  Fotos /// Julio Garvía

Los primeros equipos del Rayo Ciudad de Alcobendas y AD Colmenar Viejo firman un empate a posteriori útil para ambos conjuntos, que sin embargo dejó insatisfechos a todos los presentes. 

La tentación de tirar del refranero español para iniciar esta crónica tirando del clásico que dice que "el mejor escribano echa un borrón" es grande, pero tampoco debemos poneros trágicos ni sacar el cilicio a pasear por mucho que se aproximen las fechas de la Semana Santa y los grandes medios empiecen ya a recuperar esas imágenes de los diferentes tipos de conmemoración en distintas partes del mundo. El fútbol tiene ciertos puntos en común con la religión en los que no ahondaremos hoy (tranquilos) no tanto por no meternos en charcos que no nos corresponden -que también- sino por no alejarnos del partido que nos ocupa.

Un choque de esos escondidos en el calendario, en los que muchos no suelen reparar hasta el domingo previo a su disputa y que sin embargo tiene el mismo premio que los grandes partidos marcados en rojo. El Colmenar llegaba al partido con la lección aprendida, quizá tomando como aviso el meritorio empate logrado hacía solo siete días por los de Alcobendas frente al Coslada en su propio feudo. Partiendo de esa relajación nula, los franjirrojos (en esta ocasión de nuevo ataviados con el traje rojo pasión carmín) llegaban al partidos deseosos de recortar distancias con el líder de la categoría y confirmar su buen estado de forma.

Por su parte, el equipo entrenado por el técnico Dani Sanz no llegaba de ese empate frente a Coslada como un superviviente pendiente de evitar el fallo sino con la actitud retadora (en la concepción más positiva que se le puede dar a esta palabra) del que sabe bien qué tipo de partido iba a encontrarse. Los resultados de fútbol se materializan durante 90 minutos sobre un tapete verde, pero se comienzan a cocinar mucho antes, en la sombra. Alejados de los focos, a veces los partidos empiezan viendo una grabación en un portátil o un móvil. O con un bolígrafo y una libreta en la que se van anotando ideas. Bien lo sabe cualquier entrenador del mundo, independientemente de la competición en que participe.

Los primeros minutos del encuentro ya comenzaron a mostrar la patita por debajo de la puerta. El equipo local trataba de condicionar las circulaciones de balón del Colmenar decidiendo la ubicación geográfica del partido, logrando limitar muy mucho  no solo los espacios sino también el oxígeno, y dispuesto a lanzar ataques sobre la retaguardia del equipo visitante, donde Edu y Angulo comandaban la resistance flanqueados por Isma y Víctor en los costados. En la zona de creación, el Colmenar no terminaba de encontrar el "mooojo" (sonrían si lo han leído haciendo el gesto de las comillas con las manos y han puesto la voz de Austin Powers) y el tráfico impedía conectar con fluidez a Castillo, Nevado y  Jose Manuel, lo que tenía desabastecidos de víveres futbolísticos a Anto, Vivi y Christian, en su vuelta a la titularidad con el Colmenar.

No obstante, cuando saltaba la chispa, el peligro se olfateaba en las áreas. Pablo detuvo con sobriedad un disparo de los alcobendénses que llevaba ruta hacia la escuadra y por parte colmenareña se contabilizaron hasta cuatro salvas de artillería:  Vivi probó suerte en dos ocasiones, Christian en el área se coló y la fiesta casi montó, pero su centro atrás no halló rematador y en la más clara de todas, Isma emuló al mejor Cafú (pónganse en pie)  en combinación con Vivi y aprovechó un sensacional pase al hueco de este para rematar a puerta, estrellándose su remate a contra el palo de la portería local. El peligro se vivió en ambas porterías, pero sin llegar a materializarse en la suerte suprema del fútbol, como invitando a una segunda parte para la esperanza de ambos conjuntos. Todos los presentes sabían en ese instante que el choque se había quitado la máscara del espectáculo para dejar de manifiesto su naturaleza de batalla táctica.

Este segundo acto comenzó con el Rayo Ciudad de Alcobendas tratando de adelantar metros y esto se acabó traduciendo no tanto en oportunidades directas como en ocasiones a balón parado con las que conseguían que el peligro merodeara la portería defendida por Pablo, la palmera que se dobla pero aguanta el huracán en versión metro noventa y pico. No tardaron demasiado ambos técnicos en comenzar a mover piezas, incorporándose por parte colmenareña primero Maillo y Ceve en sustitución de Isma y Oh capitán mi capitán Nevado, y posteriormente Adri y Guillaume en el lugar de Vivi y Christian, para tratar de construir puentes hacia el dorado.

Pese a lo que pueda invitar a pensar el resultado, ambos conjuntos negáronse (?) el armisticio y trataban de alcanzar ambas metas, viviéndose ocasiones en ambos extremos del campo. Entre las más claras para los visitantes, una gran progresión por banda de Ceve le permitió poner un balón al corazón del área que no pudo ser rematado, un control algo largo de Víctor le privó del mano a mano y Anto nos volvió a poner en pie con un intento de vaselina desde el pico del área que acabo meciéndose en la red pero por el lado superior, a escasos centímetros del larguero. Y aparte de todo esto, por la vía del balón parado ambos conjuntos seguían tratando de percutir, incluso el Colmenar vio como se le anulaba (correctamente) un gol tras un espléndido remate de cabeza a saque de esquina.  Tal era la concentración en el juego que ninguno de los componentes de ambos equipos perdieron un solo segundo en manifestarse respecto a esa jugada, pensando ya en la siguiente. Detalles, que solemos decir aquí.

Los últimos instantes del choque no bajaron la intensidad, y volvieron a vivirse instantes de emoción en ambas porterías, en la de los locales, una nueva opción a balón parado escapó a escasos centímetros del pie de Angulo dentro del área, mientras que la mejor opción para el conjunto rayista vino de un robo en la medular que mutó en una repentina contra, que fue en primera instancia minimizada por la coordinación defensiva y finalmente desbaratada por el centro de la zaga.

Quizá no fuera el partido más virtuoso del mundo de los nuestros, quizá nos puso tras la pista de un buen puñado de aspectos a mejorar. Pero seguramente, lo que no fue es el borrón del escribano, volviendo al refrán del primer párrafo. Tampoco una pérdida de dos puntos. Más bien se trató de un reparto en gananciales para dos escuadras que se conocían a la perfección y que además, tal y como acabaron corroborando el resto de resultados de la jornada fue más que positivo. Al fin y al cabo, en ligas tan apretadas como la que nos ocupa, cada punto puede acabar valiendo su peso en oro. Y cada detalle bien trabajado, aún más.

Jugaron: Pablo. Isma (Ceve), Víctor, Angulo, Edu, Castillo, Nevado (Maillo), Jose Manuel, Vivi (Guillaume), Christian (Adri) y Anto.

Ajax Spinner