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DIARIO DEPORTIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

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Entrevista a Paco García, Vicepresidente de la E.D. Moratalaz (Temporada 2015/16)

Autor:
30-06-2015
 
“Cuando la Junta Municipal nos quitó los campos, nos sentimos como cuando te desalojan de tu casa sin saber por qué”

Texto y fotos de Alejandro Posilio

Este empresario madrileño de 55 años es uno de los tres vicepresidentes de la ED Moratalaz. Está encargado de los temas administrativos, de gestión y relaciones con los proveedores. Futbolista en su juventud, comenzó siendo directivo en el Club Deportivo Moratalaz, una de las entidades que se fusionaron para crear la actual Escuela. Ahora mismo es el segundo directivo más antiguo, solo superado por Miguel Ángel Manzano. Aunque estudió hasta el antiguo COU, comenzó a trabajar con 14 años en una agencia de aduanas, sector en el que hace 28 años creó con su hermano la compañía Asecomex S A, que hoy es uno de los principales patrocinadores de la Escuela. Casado y con dos hijos, Víctor jugó en la ED Moratalaz, es madridista hasta la médula, por lo que disfruta acudiendo al Bernabéu todas las semanas junto con su vástago. No tiene más pasatiempos que el fútbol y salir con sus amigos de la junta directiva, a algunos de los cuales considera como hermanos. De su labor en la Escuela solo le disgusta pertenecer a la Comisión de Disciplina.

 

¿Cuándo y cómo comenzó tu relación con la ED Moratalaz?

Empezó cuando Víctor, mi hijo, tenía ocho años, antes de que se creara la ED Moratalaz. Empezó jugando en el Club Deportivo Moratalaz, donde yo conocía a casi todos sus directivos, pues llevo viviendo toda la vida en Moratalaz. Luego comencé a colaborar con ellos, primero como patrocinador, y poco a poco me fui metiendo en la junta directiva, en la que ya estaba Manzano, único directivo que sigue hoy de aquella época. De ahí salió la fusión entre la Unión de Moratalaz, el Club Deportivo Moratalaz y el Betancunia. En esa fusión participé yo. Vinculado con la Escuela o antes llevo ya quince años.

 

¿Anteriormente habías jugado al fútbol?

Yo empecé a jugar con diez años en un equipo de Moratalaz que se llamaba Ataque. Fue referencia en el barrio durante muchos años. Luego pasé al Independiente de Moratalaz, que también desapareció, y con 24 años lo dejé. Y me desvinculé del fútbol, hasta que volví como directivo.

 

¿En qué categoría llegaste a jugar?

Jugué en Primera Regional con el Independiente. Y en juveniles, llegué a jugar en lo que es ahora juvenil Nacional. Fueron años muy bonitos. El Ataque de aquellos tiempos era un rival fuerte del Moratalaz. Realmente, siempre había sido rival de Manzano, él toda la vida del Moratalaz, y yo, del Independiente. Junto con el Águilas, había gran rivalidad.

 

¿Has ejercido de entrenador alguna vez?

No, nunca.

 

¿Cuál es tu misión en la ED Moratalaz como vicepresidente?

Soy el encargado de llevar todo el tema federativo relacionado con las fichas de los jugadores, así como con la oficina, donde tenemos a Marta y Maribel, pero la coordino yo. Llevó también la relación con nuestros proveedores de ropa. Hasta hace poco llevaba las relaciones con los patrocinadores, de la que ahora se encarga José Manuel Llorente. Estoy un poco en todos los sitios. Asimismo, soy miembro de la Comisión Disciplinaria.

 

¿Después de tanto tiempo, cómo definirías tus vivencias en la Escuela?

Se lo he dicho a muchísima gente: la ED Moratalaz me ha dado mucho más de lo que yo le he aportado a ella. Aquí me siento tremendamente realizado. Cuando vengo aquí del trabajo, y por muy duro que haya sido el día, esto es una válvula de escape. Muchas veces hay demasiado trabajo, sobre todo cuando hay que gestionar el tema de las fichas, pero realmente la Escuela me ha dado mucho más de lo que nunca le podré agradecer. Aquí he conocido muchísima gente, me siento muy valorado y en la junta directiva hay gente a la que considero como si fueran mis hermanos. Gente a la que adoro. Nunca podré decir que me da mucho trabajo, que, aunque me lo da, me da muchas más satisfacciones.

 

¿Qué es lo que más te gusta de tu labor?

Ver la cantidad de gente que vamos integrando en la Escuela y la cantidad de gente que voy conociendo. Creo  que he hecho muchísimos amigos y pocos enemigos. Cuando estás expuesto a una serie de circunstancias, podría haber malos rollos. Pero el abrazar a tantos chavales y que tantos me abracen a mí, durante tantos años, así como la relación con los padres y madres, me llena mucho. Soy una persona tremendamente feliz estando en esta Escuela.

 

¿Y lo que menos?

Pertenecer a la Comisión Disciplinaria. Lo tuve que coger, porque me apunto a todo, pero no me quedó más remedio. No solo queremos imponer un estilo de juego, sino que también inculcamos unos valores. Y cuando tengo que bajar al vestuario a sancionar a alguien que ya tiene una sanción federativa, como me ha pasado recientemente, es muy desagradable. Del resto, me gusta todo, excepto cuando tengo que hablar con algunos padres de asuntos económicos. Cuando veo que hay problemas, empatizo con ellos e intento ver la forma de ayudar. A todo lo que hago le intento poner lo mejor de mí.

 

¿Cuál ha sido la mayor satisfacción que has recibido aquí?

Tengo muchas, pero la mejor puede ser cuando se llevó a cabo la fusión de los clubes, el haber visto crecer a esta Escuela de esta manera, el que nos concedieran los campos, el haber creado lo que hay ahora. A veces me parece increíble y maravilloso lo que hemos sido capaces de crear desde prácticamente la nada, y con la ilusión que se ha creado. Me satisface ver lo bien que se habla de esta Escuela en muchos sitios.

 

 

¿Y el mayor berrinche?

Sin duda, cuando la Junta Municipal de Moratalaz nos quitó los campos de la manera tan cruel que lo hizo. Fue el peor momento de nuestra vida aquí, pues te sientes como cuando te desalojan de tu casa sin saber por qué y de la forma tan cruel de lo que considerábamos nuestro, por lo que lo teníamos tan bien cuidado. Ese verano me costó hasta lágrimas. Fue el peor rato, con diferencia, que he pasado en esta Escuela.

 

¿Recuperar las instalaciones es el principal reto que tiene la ED Moratalaz?

Sin duda. Lo he repetido muchas veces: nuestro objetivo tiene que ser recuperar los campos en cuanto podamos. Hemos tenido la suerte de que con la empresa que cogió la concesión hemos llegado a un entendimiento desde el principio, cosa que no ha pasado en otros clubes, que han llegado a desaparecer. Tenemos una buena relación con esa empresa, pero es de justicia que estas instalaciones deberían ser del barrio, y nosotros somos los referentes en este asunto. Tenemos que luchar por recuperar los campos y poder disponer plenamente de las instalaciones para los vecinos del barrio.

 

¿El cambio político que ha habido en el Ayuntamiento de Madrid puede afectar positivamente?

Creo que sí. Es verdad que parte del programa electoral de la nueva alcaldesa quiere estudiar el volver a recuperar instalaciones que se han ido entregando a empresas concesionarias. Espero y deseo que ese cambio sea positivo, que se replanteen que los clubes de barrio puedan disfrutar de las instalaciones del mismo. Por supuesto, pagando los cánones correspondientes, que siempre los hemos pagado, no queremos que sea gratis. Pero cuando los teníamos, aparte de pagar los cánones, las cuidábamos. La última etapa de la concejala que hemos tenido en el distrito ha sido lo más desastroso que nos podíamos encontrar. Nunca hubiésemos esperado que nos pasara esto con ella.

 

¿Por dónde pasa el crecimiento de la ED Moratalaz?

Este año nos estamos planteando tener algún equipo más por la gran demanda de chicos que quieren venir a jugar aquí, lo que nos obliga a realizar ese esfuerzo de crear más equipos. Es muy doloroso decir a chicos que llevan muchos años en la Escuela que se tienen que ir porque no hay sitio. Creceríamos si recuperáramos los campos, pues dispondríamos de todas las horas, podríamos tener más equipos y volverían a aumentar nuestros ingresos..

 

¿Otra espada de Damocles que hay sobre la Escuela es la iniciativa del Gobierno central de tener que contratar a todos los colaboradores que hay en ella?

Este tema, hasta donde yo sé, está totalmente parado. Sinceramente, creo que si sale algo, deberían estudiar un tipo fijo de pago de seguros sociales, tipo amas de casa, pero que nunca pueda ser un régimen general, pues es totalmente inviable. Todos los clubes temen esa medida, porque no podríamos tener dados de alta a cincuenta monitores. Una junta directiva está cuatro años y yo no puedo hacer contratos definitivos, porque la junta directiva puede cambiar a los cuatro años. ¿Qué pasaría con esos contratos? ¿Se disolverían? Hay que darle una vuelta al planteamiento. Pero ahora está parado y creo que, de momento, nadie lo va a tocar.

 

¿En la ED Moratalaz hay poca o mucha burocracia?

Creo que hay muy poca. Dejamos trabajar libremente a la parte deportiva. A la junta directiva nos llegan las peticiones por las distintas comisiones que hay, principalmente la Deportiva, que lleva Lolo Silvosa. Además, la junta directiva no suele poner trabas y es bastante ágil al respecto.

¿Es una junta directiva homogénea o suele haber opiniones muy divergentes?

Al principio de la ED Moratalaz, era totalmente divergente. Eran juntas directivas muy duras y tensas. Había puntos de vista muy diferentes. Pero con el paso del tiempo, con la gente que se ha ido incorporando a la junta directiva con sus nuevas ideas, es fácil ponerse de acuerdo. Prácticamente no existen discrepancias, y cuando las hay, se solucionan.

 

¿Cómo se solucionan?

Llegado el momento, se vota, aunque lo hemos tenido que hacer muy pocas veces. En caso de empate, que no se ha producido, existe el voto de calidad del presidente. La junta directiva actual congenia en ideas y deja trabajar a los responsables de las áreas, respetando que lo que se hace es lo mejor para la Escuela. Damos opiniones, pero no se discrepa mucho.

 

Siempre te manifiestas como defensor del estilo combinativo que se practica en la Escuela. Pero ¿cómo se impuso este estilo?

Creo recordar que el primero que habló de ello fue Antonio Carlavilla, que estuvo aquí, y ahora está con Quique Sánchez Flores. Él empezó a traer una serie de ideas de trabajo que había estudiado y, a partir de ahí, se empezó a desarrollar. La gente que se ha ido incorporando, como Guti, o Jorge, que estaba desde el principio, lo entendió como un modelo interesante y se empezó a implantar, creo que con bastante éxito. Me gusta el fútbol y soy un gran aficionado, pero tácticamente no soy capaz de decir si es lo mejor o no para la Escuela. Pero por lo que dice todo el mundo, entiendo que es lo que mejor que se está haciendo, y con bastante buen resultado.

 

 ¿Cuántas horas le dedicas a la semana a la ED Moratalaz?

Cuatro o cinco horas diarias. Una parte de mi trabajo diario lo desarrollo desde mi empresa, y tengo la suerte de poder dedicarle a la Escuela mi tiempo desde allí. Muchos trámites federativos los hago desde allí, al igual que hablo con proveedores, envío emails, etc. Luego, por la tarde, bajo a la oficina, aunque con Marta y Maribel el papeleo lo tenemos muy bien organizado y soy menos necesario. Pero antes de que las incorporáramos, estaba a diario allí.

 

Como la compensación que recibes a este esfuerzo no es económica, pues los directivos no cobráis, ¿qué te anima a seguir haciendo este esfuerzo?

Quiero a la Escuela con locura. No pienso que es mía, pero me anima verla crecer, poder venir a los campos, ir a otros campos a ver a nuestros equipos, principalmente a los aficionados y juveniles, y todo eso me anima. Verla crecer. Alguna vez he pensado que llevo muchos años, pero lo hago con tanto cariño, la quiero tantísimo y me siento tan orgulloso de ella, que no significa ningún sacrificio.

 

¿Te da más alegrías que quebraderos de cabeza?

Me da muchísimas más alegrías que quebraderos de cabeza. Muchas veces he llegado muy disgustado por algún problema o tensión generada, pero son tantísimas las alegrías que me da, que alguna que otra pena que me da merece la pena. No tengo derecho a quejarme por haber tenido algún momento malo. No sé si algún día me desvincularé de ella, es posible que con el paso del tiempo, pero lo único que tengo claro es que seguiré queriéndola con locura.

 

Tu empresa es una de las que patrocinan la ED Moratalaz. ¿Qué consigues con ello?

Realmente, nada. En todos estos años, solo el padre de un chico que juega aquí me pidió un asunto profesional. No le saco ningún rendimiento, pero mi hermano y yo, que somos los dueños de nuestra empresa, somos del barrio de toda la vida y nos encanta ayudarla. El poder ayudar económicamente, no solo con mi trabajo, sino también dejando mis naves para guardar la ropa y clasificarla, nos satisface. Mientras se pueda, lo haremos. Mi sueño es que la ED Moratalaz llegue lo más alto posible, y eso sin dinero, es difícil. A nivel de negocio, desgraciadamente no me ha aportado mucho, pero no me importa.

 

¿Qué se puede hacer para aumentar el número de patrocinadores de la Escuela?

Moratalaz no tiene zona industrial, donde podríamos enganchar a las empresas, como Coslada, por ejemplo, que llegó a tener un equipo en Segunda B con el apoyo de las compañías del municipio. Esto es una desventaja, porque según está la situación económica, enganchar a los comerciantes del barrio en la situación actual de crisis es muy difícil. Todos son pequeños comercios. El único grande es Alcampo, y esta empresa no está dispuesta a patrocinar a nadie. Con lo cual, la única posibilidad es intentar ser más ágiles con la página web y moverla un poco. Veo difícil lograr el gran patrocinador que necesitaría la Escuela para poder llegar más arriba. Ahora los pocos ingresos vienen de lo que pagan las familias por los niños y lo que aportamos los patrocinadores. También es verdad que Jorge Vallejo se mueve mucho, y con los campus que organizamos sacamos un poquito de dinero más, pero son cantidades que ayudan a equilibrar el presupuesto, no a marcar cotas mayores de ingresos. En el barrio no hay posibilidades de conseguir patrocinadores fuertes.

“Lo más duro es tener que llamar la atención a un chico”

Los peores momentos de este directivo en la ED Moratalaz son cuando tiene que comunicarle a algún jugador que le amplían el castigo impuesto por la Federación tras ser expulsado por protestar al árbitro o insultar a un rival.

 

¿Qué es lo duro de pertenecer a la Comisión Disciplinaria?

Los chavales que tenemos en la escuela son educados y responsables. Les entiendo muchas veces, pues la frustración en un momento puntual en el fútbol te hace saltar por una decisión que crees errónea. Pero lo más duro es tener que bajar a un vestuario a hablar con ellos y tener que llamarles la atención.

 

¿Qué sientes en esos momentos?

Siento que me ven como una persona que no entiende de esto y que no comprende la situación. Lo más duro es decirles que, encima de que les han caído dos o tres partidos de sanción, la Escuela les añade otro más para que se lo piensen la próxima vez.

 

¿Por qué se hace eso? ¿Creéis que la mano dura es más efectiva?

Creemos que sí. Lo llevamos haciendo hace tiempo y creo que nos está dando buenos resultados. Hemos intentado corregir los pequeños conatos de violencia verbal de algunos chavales cuando se han dirigido a los árbitros en algún momento. Como se suele decir, la letra con sangre entra. Tienen que pensar que el árbitro eso uno más del juego. Les entiendo, porque he sido jugador de fútbol y era el más bocazas que había en un campo, pero los tenemos que regañar. Es un rato realmente malo, se me seca la boca y me pongo muy nervioso. Pero insisto en que pensamos que lo mejor es que haya sanciones añadidas por dirigirse al árbitro o por insultar.

 

¿Ha resultado efectiva esa política?

Creo que sí, sobre todo en algunos casos. Este año, desgraciadamente, hemos tenido una reincidencia en un equipo, que curiosamente ha sido campeón. Se han puesto muy nerviosos en dos partidos solamente, pero se ha cortado de raíz. Entiendo la ansiedad y el nerviosismo de los chicos, que tenían cerca el ascenso y ser campeones, que hace una ilusión tremenda, pero cuando hablamos con ellos les dijimos que menos mal que habían empatado esos dos partidos, pues si los llegan a perder, nos quedamos con siete jugadores menos. Eso no nos gusta que pase. Una de nuestras máximas es que la EDM sea un modelo de comportamiento, no solo deportivo. Sé que es muy difícil algunas veces. Solo había una persona que cuando le daban en una mejilla, ponía la otra, que era Jesucristo.  Aquí nadie es santo. Pero los enseñamos a comportarse, y estos castigos añadidos están siendo efectivos.

“Fuera de Moratalaz se nos respeta y se nos tiene muy buena consideración”

Paco García asegura que su relación con los padres es buena y que no duda en afrontar  los problemas cuando algún progenitor se los plantea. Pero deja claro que en los asuntos técnicos no puede ni quiere entrar.

 

¿Qué tal la relación con los padres?

En general, muy bien. Me he entendido muy bien con los grupos que he estado. Ahora me llevo bien con la mayoría. Con los que he tenido algún problema, soy dialogante y he podido llevarlo al extremo de aclarar las situaciones. Puedo tener un pronto explosivo, pero no me importa pedir perdón si me equivoco con alguien. Prefiero tener amigos que enemigos, y antes que venir aquí y que me miren de mala manera, prefiero acercarme y solucionar los problemas. Realmente, no he tenido problemas con los padres.

 

¿Qué situaciones te suelen plantear?

Principalmente, piden que los grupos sigan juntos o temas de índole técnico, en los que no participo, esté o no de acuerdo. Si lo ha decidido la Escuela, vamos a muerte con ello. También suelen preguntarme por qué han cambiado a su hijo de equipo o de puesto, y tampoco puedo decir nada. En la oficina he tenido algún problema con el tema de los pagos, pero con 700 niños, los problemas se cuentan con los dedos de una mano.

 

¿Qué imagen tiene la ED Moratalaz fuera?

Muy buena. Es de una grandeza tremenda. La gente que ve lo que hemos conseguido y le cuentas como empezamos y cómo trabajamos, se queda asombrada. Fuera de Moratalaz se nos respeta y se nos tiene muy buena consideración.

 

¿Hasta cuándo aquí?

Llevo quince años aquí. Esta es la segunda legislatura con Mariano de presidente, y le dije que cuando cumpliera esta, llegaría el tiempo de dejar paso a gente más joven. Pero, realmente, no te sabría decir. Tengo la sensación de que todavía no ha llegado el tiempo de jubilarnos. Personalmente, no me cierro a que venga gente de fuera. Pero es algo que has criado, muy tuyo, y no me gustaría dejarlo en manos de cualquiera que pudiera echar abajo todo lo conseguido. No hay muchos dispuestos a presentar candidaturas alternativas, aunque somos integradores y hemos dejado entrar a gente dispuesta. Pero mientas Mariano quiera seguir siendo presidente, vamos a seguir aquí.

 

¿Cuándo dejes esto, qué te gustaría que se dijera de ti?

Simplemente, que he sido una buena persona. Que mi trabajo se valore y que digan que he intentado hacer lo mejor por la Escuela, aunque me habré podido equivocar, que seguro que lo he hecho. Me gustaría que la gente siga saludándome por la calle como lo hace ahora, porque me conocen de aquí.

Ajax Spinner