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DIARIO DEPORTIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

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26ª Jornada - Crónicas: AD Villaviciosa de Odón 1 - 2 AD Colmenar Viejo (Temporada 2015/16)

Autor:
04-04-2016
Foto archivo: José Mª García /// Colmenar Viejo
 
Three Little Birds

 

Crónica en la web del Colmenar Viejo

El Primer Equipo retoma el pulso a la competición con una victoria importantísima en Villaviciosa de Odón, tras un gran partido a nivel colectivo en el que supo adaptarse a las circunstancias frente a un gran rival que nunca bajó los brazos.

Les propongo un ejercicio de memoria. Si tienen una relación sentimental (estable), o si la han tenido en algún momento de su vida pero no en el momento actual pueden participar en esta especie de experimento. Si no es el caso, o si simplemente quieren la versión “Light” de la crónica, pueden saltar al tercer párrafo, o leer el segundo para ver la que se pueden encontrar. Es más. Lo que casi seguro se van a encontrar cuando ese momento llegue.

Piensen en los inicios de su relación. En esa ilusión del primer beso (o la primera tanda más bien). Los arrumacos en un portal. La pasión y la ilusión cayéndosele a uno/a de los bolsillos a cada paso que da por la calle en el camino de vuelta a casa. El sentir que el mundo, acaso la vida, tiene todo el sentido que debería. Su cerebro liberando dopamina en cantidades industriales. Usted llegó a casa casi flotando. Si, coño. Por fín. Usted se acuesta. Y al día siguiente se levanta. Y todo sigue bien. Pasa el tiempo. Siguen quedando. Todo va viento en popa. Pero un día algo se tuerce, una mínima (o gran) piedra desemboca en discusión.

En la primera. Aunque sea por una tontería de repente uno recuerda que no todo es tan fácil como hasta ahora. Que crecer juntos no solo es cenar o hasta  (¿?) ponerte colonia para ir a dar una vuelta, sino también aguantar esos “peros” del otro 50 %.  Usted vuelve a su casa con un cabreo de los de ni cenar. Para qué si ya he tenido pollo.  Riase usted de eso de “que en la casa todo se magnifica”. Su cabreo es sideral. Pero ocurre que tras un lapso de x factores (tiempo, paciencia, empatía, un chiste malo a tiempo) con buena voluntad de las partes la cosa se soluciona. Y usted se va a dormir esa noche con una media sonrisa. Y a la mañana siguiente, todo está bien. En el móvil un mensaje. “Qué haces? Quedamos?” El mundo sigue funcionando. Usted sonríe.  Bob Marley canta Three Little Birds con su “Don’t worry…about  a thing…” que le pone aún más amplia la sonrisa.  Y entonces uno se da cuenta que todo lo de antes de la discusión, era real, de verdad. No fue solo dopamina. Todo era por algo. Y lo es.

El primer equipo de la Agrupación llegó al Municipal de Villaviciosa de Odón con esas legañas de las que hablábamos en el párrafo anterior, no tanto por la hora del partido sino por la derrota cosechada la jornada anterior en casa. Una derrota que, por el cuánto y el cómo, podría generar dudas. Podía, hablando en plata (squad) llevar a pensar que la racha de la que se venía solo era dopamina, humo con sabor a fresa de esos de los conciertos, y que la realidad tenía más de ese último que de los ocho anteriores. Pero claro, la realidad también es el trabajo del día a día, ya lo hemos dicho aquí, cuando nadie te ve.

Y el Colmenar salió de su vestuario con los motores encendidos y logró comenzar a desarrollar su propuesta de juego desde el pitido inicial, sin prisa pero sin pausa, teniendo además el mérito de hacerlo contra un gran equipo como el Villaviciosa de Odón, competitivos, versátiles en lo futbolístico, poderosos en sus líneas, que tan solo sumaban dos puntos menos que los nuestros por mucho que la clasificación disfrazara esa realidad. El equipo visitante comenzaba amagando por un costado con Víctor y Diego para acabar percutiendo por el contrario con un espectacular Ceve y Nevado tomando posiciones en zonas peligrosas, casi erógenas.

El primer amago de los colmenareños lo dio Adrian tras una buena combinación por ese costado, y el primer susto gordo para el equipo anfitrión lo puso Castillo con un obús desde aproximadamente cincuenta metros que salió a escasos centímetros de la meta del equipo local, en lo que hubiera sido el gol de la jornada sin lugar a dudas. El Villaviciosa no estaba ni mucho menos con los brazos bajados, y esperaba agazapado para soltar el directo al mentón colmenareño, y lanzó un par de jabs que el Colmenar esquivó como pudo primero, y en el segundo de los casos, de la mejor manera posible. Primero Jose Angel detuvo un gran lanzamiento desde fuera del área con gran rosca que amenazaba con ser el primer gol, y poco después dispusieron de un córner, lo que siendo honestos, puso a todos los colmenareños en alerta.

El córner fue rechazado por el equipo, en esta ocasión, rojo con franja blanca, llegando hasta los dominios de Adri en el centro del campo. Este aguantó como mandan los cánones hasta la incorporación de Ceve, quien continuó avanzando hasta ser neutralizado por un rival en zona de tres cuartos. Pero Ceve divisó la incorporación del expreso de medianoche, o de mediodía en este caso: Angulo se había incorporado al toque de corneta de sus compañeros con esa velocidad marca de la casa e ipso facto se plantó junto a Nevado frente al portero rival, Pope. Angulo no se dejó engatusar por las musas ni el buen amago del guardameta y cedió para que Oh capitán mi capitán pusiera el 0-1 en el luminoso. El Colmenar no bajó el pistón pero el Villaviciosa sí subió una marcha y llegaron ocasiones en ambas porterías, especialmente en la de los locales donde un hiperactivo Adri dispuso de un par de buenas ocasiones para aumentar incluso la renta del equipo, este domingo, rojo con franja blanca.

Tras la reanudación, Anto empezó a revelarse como un auténtico quebradero de cabeza para la defensa local desde el mismo momento del saque. El fino (estilista) delantero comenzó  a asociarse con sus compañeros tumbando entre todos el campo hacia la meta del Villaviciosa. Con Guillaume en plan chico para todo y Diego algo más liberado que en la primera mitad, el Colmenar volvía a hacerse con el balón para llevarlo a las zonas que más le interesaban en ese momento. Y finalmente quien si no el propio Anto pondría el 0-2 en el marcador, tras recibir en el costado,  acelerar –mucho-  y evitar la pierna rival  que le separaba del meta villaodonense, al que batió de imponente disparo cruzado. Nunca llueve eternamente.

El conjunto rival  se negó a darse por vencido y comenzó a poner puentes hacia la meta serrana, y encontró premio a su insistencia a la salida de un córner que se paseo por el área colmenareña hasta encontrar rematador. Y entonces elevó aún más el examen de nivel defensivo al bloque colmenareño, comandado por el triángulo formado por Castillo, Dani y el ya mencionado Angulo. Además, en busca de frescura de piernas e ideas, saltaron al campo Hugo y Eric, con la doble misión de trazar caminos hacia el gol y comenzar la defensa en zonas de campo abierto, que no es poco. El Colmenar hizo de la necesidad virtud y además, por si quedaba alguna pavesa de peligro en el aire, dio entrada a Eli en la recta final del encuentro quien terminó de apuntalar el bloque  defensivo, y con ello, los tres puntos en liza. 

Finalmente, three Little whistles del árbitro, que como cuando hablábamos del Three Little Birds de Bob Marley, nos decían, que todo lo de antes era verdad, Y que esto también.

Jugaron: Jose Ángel, Ceve, Víctor, Angulo, Dani, Castillo, Diego (Hugo), Nevado, Guillaume, Anto (Eric) y Adri (Eli)

Ajax Spinner